24 jun. 2017

(MIS ESCRITOS) Ella nunca llora.


  A la edad de 22 años se cree que se sabe de todo, piensas que tu vida es imperfecta, tratas de buscar alguna razón de porque te sientes tan miserable, intentas culpar a alguien más pero cuando no encuentras a ese alguien, te das cuenta que es tu culpa, que siempre lo fue, entonces caes en depresión de nuevo. Así se supone que debería ser la vida de una persona a los 22.
  Pero no para mí, yo no era normal, según yo... yo estaba feliz con mi vida, tenía un trabajo, muchas actividades dentro de mi horario que no me dejaban pensar en deprimirme, claro... Mi vida familiar no era perfecta, pero no me quejaba. ¿Cómo hacerlo cuando tenía casi todo bajo control?

  Hasta que la conocí a ella, Daniela, la chica de mis sueños. 21 años. Cabello largo, marrón claro al igual que sus ojos, sonrisa encantadora, un par de pechos perfectos, un trasero y piernas de ensueño, además de que era cariñosa conmigo como ninguna otra persona. No sé cómo me enamore de ella, sinceramente, no lo sé, simplemente paso de un momento a otro.
  Nuestra relación fue un poco tosca al principio, yo no le caía muy bien, pero no podía culparla, mi personalidad era un asco al principio de nuestra amistad. Luego, de algún modo, se volvió indispensable para mí, pase de escribirle una vez al mes, a escribirle todos los días, a donde iba pensaba en ella, sus fotos me hacían sonreír, su presencia me ponía nervioso. Verla era como cantar frente a miles de personas, me sentía con un nudo en el estómago.
  Fue inesperado cuando me dijo que estaba enamorada de mí, estaba impactado, sin palabras. Me sonrió y luego se acercó lentamente, esos ojos marrones no se apartaron de los míos en todo el trayecto, hasta que sus labios rozaron los míos y ahí sentí lo que muchos definen como la corriente eléctrica, lo sentí en cada fibra de mi cuerpo, algo se activó dentro de mí, y la bese con tantas ganas que le robe el aliento.
  Ese 5 de mayo ella fue mi novia. Ese día fui el hombre más feliz de la tierra.
Los próximos 8 meses estaba en el paraíso. Todo se sentía bien con ella, caminar, comer, hablar, jugar, leer, ver televisión, hacer el amor, besarla, acariciarla, cocinar juntos. Todo, absolutamente todo era perfecto si era con ella.
  El 5 de mayo del año siguiente, nuestro primer aniversario, le prometí que la llevaría a comer a un lugar lindo, algo que se comparara con su belleza.
  Había escuchado de este sitio por un compañero de trabajo, me dijo que era muy elegante y que servían buena comida, pero me advirtió que era un poco costoso. No me importo, Daniela se merecía todo eso, y más... mucho más. Le pedí que se arreglara, que se pusiera linda, no que ya no lo estuviera, pero me encantaba verla en ese vestido azul oscuro corto, con sus piernas visibles, era como un regalo del cielo.
  Y, pues... pensar en que al llegar a casa podría quitárselo, y hacer el amor con ella solo usando esos tacones negros, era una buena motivación.
  Ese día me fui al trabajo motivado, con una sonrisa en el rostro, más feliz de lo usual. El problema vino cuando cayó la noche, las 6:30pm, a tan solo treinta minutos de salir y ver a la mujer que amaba, el jefe comenzó a solicitar una reunión urgente.
  ¡Maldita sea! ¿No podía ser en otro momento?
  Entre a la reunión, desesperado por poder irme y rezando para que no se tardara mucho el jefe. El tema de la reunión era porque a mi departamento nos habían asignado una cantidad de dinero para elaborar un proyecto, pero de la nada el dinero había desaparecido y nos culpaban a nosotros.
  Las horas pasaban, la discusión seguía, los mensajes de Daniela no cesaban.

  7:02 pm: Amor, ¿Dónde estás? Ya llegue.

  7:30 pm: Amor, ¿estás bien? Podemos cancelar si quieres.

  8:00 pm: ¿Dónde estás?

  9:00 pm: Comprendo, me dejas plantada y no contestas tus mensajes o llamadas. ¿Qué clase de novio hace eso?

  9:15 pm: Lo siento, pero ya no puedo más... no tienes idea de cuánto me duele lo que hiciste.

  El último mensaje llego justo cuando iba saliendo de la reunión, tome todas mis fuerzas para no gritarle a mi jefe por hacerme perder mi tiempo. Tiempo que debí usar en adorar a mi novia. Salí corriendo al restaurante, con la esperanza de encontrarla al menos saliendo, o en la parada para encontrar un taxi.
  Cuando llegue así fue, ahí estaba ella, con su hermoso vestido corto azul oscuro y sus tacones negros, sus labios pintados de un rosa claro, su cabello largo recogido de lado y en su cuello colgaba el collar de cuero que le regale meses atrás, no mentía cuando decía que no se lo quitaría nunca.
  Cuando sus ojos encontraron los míos un inmenso muro se levantó entre nosotros, construido por ella. Estaba inexpresiva, no se enojó, no se entristeció, no me dio a entender que pasaba en su cabeza con su rostro. Me acerque a ella, lentamente, sin dejar de mirarla a los ojos. A diferencia de ella mi rostro debía expresar suplica, de que por favor me perdonara.
  Estuve en frente de la mujer por la que me levantaba cada mañana sintiéndome miserable, ella no se merecía esto, yo no la merecía a ella, lo sabía, pero era un maldito egoísta, porque aun sabiéndolo no la dejaba ir, no quería dejarla ir. Ella era todo para mí.
  Intenté hablarle, pero en el momento que abrí mi boca vi como sus ojos se volvían cristalinos por culpa de las lágrimas que ella estaba reprimiendo. Ahí lo vi, tristeza en sus ojos, en esos ojos que me encantaban, vi tristeza, y lo peor de todo, era que yo había puesto esa tristeza ahí. Yo era el bastardo que le había roto el corazón.
  Estire mi brazo tratando de consolarla, quería tocarla y que supiera que todo iba a estar bien, que podíamos superarlo. Pero a tan solo milímetros de que las yemas de mis dedos tocaran su mejilla ella se apartó y se dio la vuelta. Me quede así, con el brazo estirado por unos segundos más, hasta que entendí que ella no quería ser consolada por mí.
  Intente hablarle, le explique el motivo de mi inmenso retraso a nuestra cita, ella solo respondía con frases cortas.
  Está bien.
  Yo entiendo.
  No te preocupes.
  El problema era que su voz delataba que nada estaba bien, que estaba triste, pero no sabía qué hacer, ella nunca estaba triste... entonces ahí lo comprendí.
  Ella, en todo el tiempo que estuvo conmigo, nunca estuvo tiste. No al punto de no querer hablar, de no querer mirarme, de no querer que yo la abrace. Había roto su corazón.
  Esta mañana cuando le dije que la llevaría a un lugar lindo, ella insistió en eso no hacía falta, pero al ver que insistí, cedió. Su sonrisa era tan grande y brillante que prometí que la llevaría a más lugares lindos, solo para verla sonreír así.
  Ahora, me encuentro aquí, viendo su espalda, con el corazón destrozado porque destroce el suyo. En un segundo, sus hombros comenzaron a tener movimientos espasmódicos, me di cuenta de que pasaba el dorso de su mano por la cuenca de sus ojos, algunas gotas se deslizaban por su muñeca. Estaba llorando. ¡Estaba llorando!
  Ella nunca llora. Nunca. Ni una sola vez la vi llorar. Yo había causado su llanto. Yo la había ilusionado, y luego había fallado. Yo era por quien lloraba. Yo... era una mierda como novio.
  La llame por su nombre, pero apenas y pude hablar, porque tenía un nudo en la garganta que no me dejo emitir algo más allá de un susurro. Sin embargo ella lo oyó, porque su espalda se puso recta y sacudió la cabeza ligeramente. Empezó a caminar, y yo detrás de ella un metro atrás.
  Cuando llegamos a su apartamento, que se había convertido en nuestro. Mi corazón estaba latiendo rápidamente, no sabía si me echaría apenas pudiera. Cuando no lo hizo la observe dirigirse al cuarto.
  Fui detrás de ella, las palabras que salieron de su boca me dejaron frío. Como si alguien me hubiese golpeado en el estómago. Fue tan fría, tan insensible, era como si no la reconociera.
  Déjame sola, por favor...
Este es uno de los primeros escritos que hice hace ya bastante tiempo, y aunque me recuerda a un momento triste de mi vida, me gusta mucho.¿Qué opinan? No sean muy duros, por favor…

Desireé

15 comentarios:

  1. Hola!! me ha gustado el escrito pero la protagonista no. Podría haber sido un poco más comprensiva porque a todos nos surgen imprevistos. Te animo a que sigas escribiendo, ya sea profundizando en esta historia o con otro tema nuevo. Besos!!

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  2. Hola!
    Ha sido un muy buen relato, concuerdo con Maria al decir que la protagonista fue un tanto exagerada porque no dejó que su pareja se explicara aunque se entiende que no debe ser bonito esperar y esperar por horas sin tener algún mensaje de aviso pero surgen imprevistos. Espero que te animes a seguir compartiendo tus escritos, encantada de leerte.
    ßƐS❤S

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  3. Hola!
    Me parece una protagonista bastante dura, no me gusta su actitud Jeje
    Pero aún así, es un relato muy bueno
    Un abrazo

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  4. Holaa!! Me ha gustado el relato y tu forma de escribir pero concuerdo en que la protagonnista no, fue un poco (demasiado dura) los imprevistos son cosas que pasan y en la vida o todo es hermoso y feliz.

    Pero como dije me pareció muy bueno!

    Besos ^^

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  5. Hola!!
    Me ha gustado mucho. Deberías de seguir escribiendo.
    Nos vamos leyendo.
    Un beso
    Miri

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  6. ¡Hola!

    Tienes una muy buena forma de escribir! Me encantas! Sigue escribiendo! Espero poder leerte en una novela! ^^

    ¡Nos leemos!

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  7. Hola!
    Me gusta tu estilo de narración, aunque yo no soy muy de relatos.
    Un beso ^^

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  8. Hola ^^

    Me ha gustado mucho tu relato, tal vez es demasiado deprimente para mi gusto jaja pero aun así me gusta.

    un saludo.

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  9. ¡Hola!
    Me ha gustado mucho tu relato, aunque coincido con varios de los comentarios anteriores, ya que la protagonista parece un poco dura y podría al menos haber dejado que se explicara
    Espero volver a leer otro pronto
    ¡Un beso!

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  10. Hey! Me ha gustado mucho el relato la verdad, cree que la protagonista a pesar de ser dura es la acertada. Espero poder leer muchos más. Un besito y nos leemos.

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  11. Hola!
    Me ha gustado el relato! Escribes muy bien, pero la prota no me cae muy bien jejeje! Gracias por compartirlo con nosotros!
    Nos leemos, un beso

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  12. ¡Hoola!
    Me gustado bastante tu forma de escribir, se nota que estas comenzando y vas por muy buen camino. Seguro que seguiré esperando más relatos, la historia me gusto pero concuerdo con los demás... la verdad que la protagonista no fue comprensible con su novio.
    ⭐ Un abrazo ⭐

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  13. Holaaaa!!
    La verdad es que me ha gustado muchísimo, asi que te felicito por el gran trabajo que has hecho con este texto, aunque fuera un momento triste de tu vida,te felicitó de corazón!!!
    Muchas gracias por compartirlo con tus seguidores!
    ¡¡nos leemos!!♡

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  14. Hola!
    Me gusta mucho tu manera de escribir, aunque si, concuerdo con la gente en lo de la protagonista jajja.
    Espero leer más cosas tuyas :)

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  15. Me ha gustado bastante, aunque es una pena que te recuerde a un momento triste supongo que es porque pusiste tus sentimientos de esa época en el ^^
    Un beso, nos leemos

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